Coordinadora: Myriam Lucía Taverna - Madrina: Beatriz Mattar de Vergara - Sede: Centro Cultural San Francisco
Búsqueda de fragancias que caracolean en el tiempo de sonrisas que anidan esperanzas...del lenguaje que dé solidez al verso y la prosa...de entregas, silencios y de una mística en la belleza, que resuman dignidad y respeto a la palabra.
Beatriz Mattar de Vergara
Beatriz Mattar de Vergara
domingo, 18 de octubre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
domingo, 27 de septiembre de 2015
En la Biblio...
26 de Septiembre de 2015 - Presencia de "Letras y Sonidos" en la reunión literaria de la Biblioteca Popular...
lunes, 14 de septiembre de 2015
Jorge Emilio Bossa
HELADA TARDÍA
Nos sorprendió el frío intenso,
inesperado, implacable…
Absolutamente a destiempo,
como una tardía helada de septiembre
que todo lo calcina
cuando todo reverdece.
Nos llegó el desamor
sin que nada lo presagiara,
cuando nos disponíamos a disfrutar
de una nueva primavera.
Los renuevos quedaron mustios,
cuando la más bella estación
comenzaba a salpicarlos de colores.
No atinamos a protegerlos.
No sospechamos que los cubriría
un impiadoso manto gélido.
Así murió nuestro amor,
súbitamente,
como muere la flor
con la tardía helada de septiembre.
Jorge Emilio
Bossa
Segunda Mención
Especial
Certamen
Nacional Literario
“LETRAS DE SOL Y
LUNA 2015”
S.A.D.E. “Roberto Jorge Payró”
Mercedes (Bs.
As.), Septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
Teresita Bovio Dussin
SOLDADO DESCONOCIDO
- Relato de vivencias -
Don Santiago Frencia vivía junto a su familia donde la
urbanización se convertía en baldíos de rústicos pajonales que crecían en libre
albedrío. La ruta diecinueve era la cinta gris que oficiaba de límite
entre el campo y el bullicio de la ciudad
Tenía el oficio de "colchonero", actividad
heredada de sus ancestros italianos. Su fama era reconocida en toda la zona y
le rendía
pingües beneficios.
Alto, desgarbado, excéntrico, era el personaje más
pintoresco de la ciudad. Se paseaba orgulloso con su ingeniosa creación: un
sombrero hecho con una lata de aceite perforada con cientos de agujeros, ala de
chapa fina y forro de felpilla, para que al circular el aire refrescara su
cabeza.
Su
famosa bicicleta con corona de madera, era su herramienta de movilidad
para cumplir con los encargos. Pedaleaba feliz recorriendo los barrios mientras
barbotaba palabras en italiano arrastrando (atada con un grueso gancho) la
cardadora manual para lana.
Su prolijidad y esmerada atención, eran valoradas
por las amas de casa, que solicitaban su presencia para desapelmazar
colchones.
Al llegar, se acomodaba a favor del viento
para que la tierra no le diese en la cara; desparramaba todo sobre una enorme
lona, y con inusual ligereza cardaba la lana apelotonada hasta dejarla como
vellones etéreos.
Su llegada era recibida con alegría por
los niños de la casa que le hacían ronda para escuchar sus enrevesados
soliloquios. El tema siempre era su heroico pasado de soldado, donde no faltaba
el rugir de los cañones, los gritos y las ayes de
dolor.
Se ufanaba al contar que Mussolini, en
persona, lo había felicitado por su desempeño en las trincheras. Aseguraba
que para hacer el monumento al soldado desconocido habían solicitado permiso
para utilizarlo como símbolo representativo
. La
dueña de casa lo agasajaba con un fresco vaso de vino tinto que degustaba con
placer. Mientras cumplía con su trabajo contaba disparatadas historias que
entretenían a grandes y chicos...
Una de sus más grandes preocupaciones eran
los ladrones que le hacían desaparecer las gallinas más gordas. Tomó drásticas
medidas al respecto, hizo agujeros en la pared del dormitorio que daba al
gallinero, allí metía el caño de la escopeta y al menor ruido la emprendía a
tiros (por suerte no tenía vecinos).
El pobre nunca se enteró que su mezquindad
obligaba a su mujer a matar alguna a escondidas para darle de comer a los
hijos.
Pero... los tiempos cambiaron, el mundo se modernizó
con colchones de resortes o de poliuretano.
Viejo
y extraviado en sus alucinaciones, sus desgarradores gritos rompían en mil
pedazos el espejo de su soledad.
El viento norte fue desgastando los
ladrillos y la humilde vivienda se convirtió en una pila de escombros.
Su quijotesca figura y sus anécdotas
viven en el recuerdo de los que lo conocimos y disfrutamos dulces sueños
en los mullidos colchones de aireada lana de oveja.
Teresita Bovio Dussin
Premiado por la
Revista “Vida Plena”
Participa en el
Libro “Un canto a la vida”,
dedicado a los
adultos mayores
jueves, 20 de agosto de 2015
Beatriz Mattar de Vergara
A PURMAMARCA
Formas y colores
engarzados en un paisaje de sol,
cantan a la vida.
Un cielo azul puro
navega en las fantasías
que despierta e invita
a la palabra, caminante silencioso,
a una ronda de metáforas.
La poesía, allí espera.
Arquitecta íntima
en el trazo del poeta,
reanima las imágenes.
Busca al duende de los tiempos
y desgrana los misterios
que natura ofrece.
Purmamarca, sonríe en su belleza
y la estrofa se arrodilla reverente.
Paisaje y poesía se hermanan
en un abrazo de crepúsculos encendidos.
Beatriz Mattar de Vergara
TERMA DE REYES
Caminos de montaña, que hacen de la curva un señorío
que abrazan la belleza del paisaje y llaman al asombro.
Caminos de altura…misterios de la tierra generosa,
vuelo inesperado de un ave y aleteos de esperanzas en la mirada
del silencio.
del silencio.
Caminos y pencas… lenguaje de la vida. Cumbres y simas, rebaños, humildad jujeña en el
saludo que agradece el visitante…
La Escuelita, el Hotel, viviendas anidan sueños y
diálogos en tinajas de amaneceres diamantinos.
Terma de Reyes- Yala- Conjunción poética y ancestral…
Los mitos se refugian en la historia, vuelven páginas
de tiempo
e inciensan fervorosas al viento que se mece en el recuerdo.
e inciensan fervorosas al viento que se mece en el recuerdo.
Beatriz Mattar de Vergara
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